Creo que a la hora de recibir una explicación o de darla, es importante que distingamos entre lo que es una  “excusa” y una “justificación¨.

En mi opinión la justificación es un porqué real de algo, independientemente de nos caiga o no en gracia el asuntito. Más sin embargo la excusa, es un porqué del cual la imaginación es un gran responsable. De hecho, muchas veces las excusas mentirosas nos caen mejor que una realidad, verdad? Ahí es donde tenemos que decidir si vamos a pedir verdades y asumirlas con estilo (aunque nos caigan como el culo) o simplemente  vamos a preferir que nos mientan. Eso ya queda en cada uno….

A ver unos cuantos ejemplos:

Nos gusta alguien y sentimos que le gustamos. Hay un coqueteo, histeriqueo u hormigueo, juego de seducción o lo que cada uno genere.

Finalmente se concierta una cita, en la cual planeamos llevar a cabo todo lo que venimos fantaseando hasta ahora, (siiii esas pajas mentales que nos hacemos antes de dormir, o en los momentos de no hacer nada, ejem! por ejemplo, en el metro mientras escuchamos música). Por ende, tienes una carga de expectativas altísimas generada de estos pensamientos. Elegimos fecha, lugar, hora,  es así como comienzan las interrogantes y los nervios de que nos vamos a poner, cómo nos vamos a peinar,  qué decir y qué no.

Entonces Dos horas antes suena el teléfono y atendemos sin mirar, pensando que es ese confidente que sabe todo y nos llama para calmarnos y desearnos suerte. Pero resulta que es nuestro principito que llama para cancelar. UFF MOMENTO TERRIBLE!!! TATATAN!

Qué queremos? Excusa o justificación?

Posibles justificaciones:

  • No llego porque me tengo que quedar unas horas más en el curro, es fecha de cierre de facturación….
  • Vino de visita sorpresa mi mamá que vive en el interior, en el interior de la concha de la lora…capullo.
  • Mi ex me pidió que cuide a los nenes. (Mi regla es….Tío con hijo… a tomar por saco)
  • Tengo fiebre… como si por una fiebrecita no se sale de casa??? HELLO!
  • No me animo o en su defecto está lloviendo.
  • En realidad no me gustas tanto y va a ser una pérdida de tiempo. (Al menos… ese seria sincero)

Ah sí, porque entre las justificaciones se espera siempre que sea algo ajeno a uno mismo, y en casos como este especialmente, que pueda posponerse la cita. Pero a veces, no es así. Y no todos estamos preparados para recibir la justificación que no queremos oír.

Posibles excusas:

  • Se murió mi abuela que vive a la vuelta de la argolla del pato y estoy viajando ya. (Y después lo ves etiquetado en el álbum de fotos de facebook que se llama “Fiesta inolvidable a la vuelta de tu casa, si de la tuya que te dije que me iba al entierro de mi abuela”).
  • Me duele todo el cuerpo porque tuve un partido de ajedrez y los nervios me mataron. (Daaaale)
  • La verdad es que me das miedo, creo que podría enamorarme de ti y no estoy en condiciones de volver a pasar por algo así. Jajajajaja esta es muy buena y MUY COMÚN! Y es la que todos quieren oír (hasta yo en algún momento lo quise así) aun sabiendo que no es verdad y peor aún: se la siguen creyendo.

Entonces mis caris… Nos quejamos de que nos dan excusas pero, ¿cuántos estamos en condiciones de oír justificaciones?

¿Cuántos somos capaces de DAR justificaciones?

Porque dime la verdad: antes de dar la respuesta correcta, no te diste alguna vez la excusa (y te la creíste) de que decir la verdad iba a lastimar al otro????

Ahhhh pero cuando uno da la excusa es distinto de cuando la recibe, no?

Todos queremos la verdad,  pero ciertamente pocos saben manejarla y casi ninguno es capaz de otorgarla. No estaremos siendo un poco surrealista? Ya me diréis que prefiráis si una excusa o una justificación….