turismo emocional

A todas nos llega un día en que nos cansamos del turismo emocional. Os estaréis preguntando de que va lo del turismo emocional no?? sabéis esas personas que no saben quedarse, que desatan tsunamis, y vienen por “ratitos”, sí, los chicos trofeo. Y porque no, también las hay ¡las chicas trofeos! pura apariencia y poca sustancia en muchos casos, ése o esa que lucha con todas sus fuerzas para que ninguna o ninguno pueda atraparl@ y que tod@s en algún momento de nuestra maravillosa existencia hemos insistido en cambiar, y somos tan ilusas y algún chaval iluso hay que aquí en todas partes se cuecen habas… de creer que lo conseguirán para darse cuenta al final que es como estar en el carrusel del parque de atracciones, es decir, el círculo vicioso, el que no solo es aburrido, sino también predecible, produce náuseas y acaba en vómito.

Porque digo yo, cual es el empeño de muchas y hablo en sentido femenino porque la mayoría es así, los tíos van en otra órbita de estar con x o y, ¿y pensar que vais a cambiarle? ¿O que cambiarán a una de ser como es? Eso nace, no se pide. Graaaaaso error aquel que cree que por amor al arte va a cambiar a quien es un turista emocional, o en otros casos a querer cambiar nuestra esencia a su imagen y semejanza ( al menos YO no cambio por nadie, y sí cambio es porque me salga de allí, no porque otro quiera o me condicione!) en fin que por eso la relación más excitante, retadora e importante de todas es contigo misma. Y si encuentras a alguien que quiera el [TU] que tú llevas dentro, bueno, eso ya es fabuloso. Mientras tanto siga turisteando y sea feliz, pero sin joder al resto.

Fin.

turismo emocional

TURISMO EMOCIONAL